Si crees que tienes un problema con la metanfetamina, reconocer que tienes un problema es el primer paso para solicitar ayuda.
Muchas personas creen que pueden dejar la metanfetamina y otras drogas por su propia cuenta, pero esto no va a funcionar para la mayoría de las personas. Para empezar, necesitas encontrar una persona en la puedes confiar para tratar el problema con él o ella.
Al principio, un amigo o un ser querido puede ser una buena opción, especialmente si crees que te pueden ayudar sin juzgarte o intentar usar tu problema para controlarte. Una persona que te apoya y entiende y que esté fuera del circulo familiar o de amigos puede ser la mejor opción, particularmente si esa persona se ha enfrentado en el pasado a este mismo problema. Si no puedes hablar con tu pareja, un hermano o hermana, un padre, deberías hablar con un consejero, médico, un líder religioso, un ex-adicto en la etapa de recuperación o algún operadora de una línea directa.
Así que, ¿cómo pides ayuda? Intenta usar ocho palabras sencillas "Yo tengo un problema, y necesito tu ayuda."
Practica repitiendo estas palabras una y otra vez hasta que se las puedas decir a la persona a la que le quieres pedir ayuda. Si la persona que quieres que te ayude no sabe que usas metanfetamina, o aun si lo sabe, debes continuar: "Mi problema es la metanfetamina". Decir estas palabras tiene un gran impacto, porque saca el problema de tu mente y lo pone al alcance de otros que pueden ayudar. ¡Allí está! Ya no es un secreto, y has pedido la ayuda de alguien. Ahora, para asegurarte que vas a recibir la ayuda que necesitas para hacer frente a tu problema, presentamos algunas cosas que puedes hacer para que sea fácil para la persona a la que pediste ayuda darte la mano.
Tener una visión de lo que "ayuda" significa para ti ahora mismo.
- Si todavía necesitas hablar con alguien para entender lo que "ayuda" es, pídele a tu ayudante que encuentre y te acompañe a una reunión de usuarios anónimos de metanfetamina cristalina o con un consejero. Puedes empezar buscando en www.crystalmeth.org .
- Si quieres disminuir tu consumo hasta un nivel que no esté arruinando tu vida, dile a tu ayudante que quieres consumir menos metanfetamina. Explícales que quieres reducir tu consumo y pídeles que te ayuden a encontrar un programa para "reducir el daño" o un especialista. En el área de Washington D.C. puedes empezar por llamar a la línea telefónica para intervención en caso de crisis de la Clínica Whitman-Walker al 202-797-4444.
- Si quieres dejar de consumir drogas por completo, dile a tu ayudante que quieres un tratamiento que te permita dejar de consumir drogas y qué tipo de seguro tienes, si tienes. Sin embargo, no permitas que la falta de dinero o de seguro se interponga en tu camino. Hazle saber a tu ayudante que existen listas con los nombres de centros de tratamientos disponibles en línea en http://dasis3.samhsa.gov/ o llamando al 1-800-662-4357.
Tener esta guía a la mano cuando pidas ayuda, también. Si las emociones te impiden decir mucho, siempre tienes la opción de señalar las palabras en la página para solicitar ayuda y para describir el tipo de ayuda que necesitas. Las páginas Web al final de esta página pueden ayudarte a ti y a tu ayudante.
Superar un problema de drogas no es fácil. Probablemente dejar de consumir drogas será lo más difícil que hayas hecho en tu vida, pero será uno de los logros de los que estés más orgulloso. No es una señal de debilidad si necesitas ayuda profesional de un consejero capacitado o un terapeuta. La mayoría de las personas que intentan dejar las drogas o el alcohol necesitan ayuda profesional o programas de tratamiento para alcanzar sus metas.
Una vez que decidas asistir a un programa de tratamiento, ya sea como paciente interno o externo o a un programa de 12 pasos (Usuarios anónimos de metanfetamina cristalina), pon a prueba los siguientes consejos para que sea más fácil el proceso de recuperación:
- Cuéntale a tus amigos la decisión que has tomado para dejar de consumir drogas. Los verdaderos amigos respectarán tu decisión. Sin embargo, tienes que tener en mente que es probable que tengas que encontrar nuevos amigos que te apoyen un 100%. A menos que todos tus amigos estén abandonando el consumo de drogas al mismo tiempo, no podrás frecuentar a los amigos con los que antes te drogabas. Te va a doler mucho perder a tus amigos, pero estás escogiendo la vida que tu quieres para ti, no la vida que ellos quieren que tu tengas.
- Pide a tus amigos o familia que estén disponible cuando los necesites. Probablemente necesites llamar a alguien a media noche solo para hablar. Si estás pasando por un momento difícil, no trates de enfrentarte a la situación tú solo, acepta la ayuda que tu familia y tus amigos te ofrezcan.
- Solamente acepta invitaciones para asistir a eventos en los que no haya drogas. Ir al cine es muy probable que sea seguro, pero deberías esperar hasta que te sientas más seguro para asistir a una fiesta un viernes por la noche. Planifica actividades que no tengan que ver con las drogas. Ve al cine, museos, juega bolos, o toma una clase con un amigo.
- Ten un plan listo de lo que vas a hacer si te encuentras en un lugar donde hay drogas. Con el tiempo se presentará la tentación, pero si sabes como te vas a enfrentar a ella, estarás bien. Establece un plan con tus amigos y familia para que si llamas a casa usando un código, ellos sepan que tu llamada es una señal para ir a donde tú estás rápidamente.
- Recuerda que tener un problema de drogas no te convierte en una persona mala o débil. Si sufres una recaída y consumes un poco, habla con un consejero o alguna persona en tu programa de tratamiento tan pronto como sea posible. No tienes nada de qué avergonzarte, pero es importante que reconozcas la recaída para que no eches por la borda el arduo esfuerzo que has puesto en tu recuperación.
Si estás preocupado por una amigo que tiene una adicción, también puedes utilizar estos consejos para ayudarle. Por ejemplo, hazle saber a tu amigo que está disponible para hablar u ofrece tu apoyo. Si te das cuenta que un amigo está volviendo a consumir drogas, hablar con el o ella abiertamente y pregúntale que puedes hacer por el o ella. Si tu amigo está consumiendo drogas otra vez y no acepta tu ayuda, no tengas miedo de hablar con un consejero. Podría parecerte que estás traicionando a tu amigo, pero es la mejor ayuda que le puedes dar.
Pero sobre todo, ofrece a un amigo que está luchando con el problema de las drogas muchas palabras de aliento y elogios. Te puede parecer cursi, pero escuchar que te importa es el tipo de motivación que tu amigo necesita.
Mantenerse sobrio
La recuperarse de una drogadicción o dependencia del alcohol no termina con un programa tratamiento de seis semanas. Es un proceso que dura toda la vida. Muchas personas descubren que formar parte de un grupo de apoyo puede ayudarles a mantenerse sobrio. También hay grupos de apoyo específicos para adolescentes y gente joven. Podrás conocer a personas que han pasado por las mismas experiencias que tu, y podrás participar en debates basados en la vida real sobre drogas que no escucharás en ninguna otra parte. Muchas personas descubren que ayudar a otras personas es también la mejor forma de ayudarse a sí mismas. El hecho de que entiendes lo difícil que es el proceso de recuperación puede ayudarte a ofrecer tu apoyo a otros, tanto a adolescentes como adultos, que están luchando contra la adicción. Si sufres una recaída, es crítico reconocer el problema lo antes posible. Busca ayuda inmediatamente para que no eches por la borda todo el trabajo que pusiste en tu recuperación inicial. ¡Y no tengas miedo de pedir ayuda!
Distribuido por el Grupo de Trabajo sobre Metanfetamina Cristalina de D.C.
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