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Cómo ayudar a una pareja


Es suficiente difícil cuando un amigo tiene un problema con las drogas o el alcohol. Y es aún más complicado cuando tu pareja tiene este problema. Es mucho más difícil ver las cosas de manera objetiva o de apartarte del efecto que la adicción tiene en tu pareja cuando estáis unidos a nivel emocional, físico y con frecuencia financiero. Él necesita ayuda, y tú necesitas ayuda. Así que ¿a quién le toca ayudar con la relación? ¿Podemos superar la situación juntos?

Este artículo ofrece información y asesoría en cuanto a cómo ofrecer apoyo a tu pareja, a ti mismo y a tu relación durante esta difícil etapa. Tal vez pueda también dar validez a tus propias experiencias y ofrecer un poco de esperanza. Sin embargo antes de continuar, podría ser útil leer Cuando tu amigo tiene problemas con las drogas o el alcohol, para el esbozo general de la adicción, el proceso de recuperación y estrategias de ayuda efectivas.

EL CURSO QUE TOMA LA ADICCIÓN EN LAS RELACIONES

A pesar de que cada relación íntima es única, con frecuencia surgen patrones previsibles cuando la adicción pasa a formar parte de la relación. A medida que la adicción se desarrollo y progresa, la mayoría de las parejas experimentan cambios paralelos en la manera en la que su relación se siente y funciona. El progreso común es parecido a lo que presentamos a continuación:

Explicaciones: Al principio cuando se está desarrollando la adicción, tu y tu pareja presentan un sinnúmero de explicaciones sobre los episodios ocasionales de consumo excesivo de drogas o alcohol. Por ejemplo, es posible que atribuyáis estos episodios a un nivel fuera de lo común de estrés en el trabajo o a una fiesta de cumpleaños que fue más allá de los límites. Aunque los eventos van y vienen, tu enojo, vergüenza y decepción podría comenzar a acumularse.

Duda y desconfianza: Pronto te das cuenta que el consumo de drogas o alcohol de tu pareja no es normal, y comienzas a presionarlo para que sea más cuidadoso, para que disminuya su consumo o lo abandone por completo. Esto puede ser particularmente difícil si ambos toman o consumen drogas juntos, y ahora tú dejaste de hacerlo, pero tu pareja no lo ha hecho. En este caso, tu pareja podría ver el problema no como su propio abuso de las drogas o el alcohol pero como tu cambio de actitud hacia una actividad que antes realizabais juntos. Independientemente de la situación, ahora tu te conviertes en el (la) malo(a) o la madre regañona en la relación.

Al mismo tiempo, puedes intentar mantener su problema escondido y aparentar que todo está bien, lo que con el tiempo puede ser agotador. Puedes notar que están surgiendo más emociones negativas. ¿Dónde está? El está con la resaca y ahora me toca hacer todo el trabajo en el jardín. ¿Qué ha estado haciendo toda la noche? Me molesta el hecho de que no le creo. A medida que surge el resentimiento y la desconfianza, también se oyen las disculpas y las promesas de que no volverá a suceder. Tú lo perdonas porque lo amas.

Crisis: Ya no puedes continuar pretendiendo que todo está bien, y pasas una gran parte de tu tiempo de crisis en crisis. La vida parece tranquila por un tiempo. Luego de pronto, ocurre otro abuso excesivo de drogas o alcohol, se gasta otro poco de dinero, tu pareja desaparece otra vez por tres días, y otra mentira que sale mal. La montaña rusa de emociones consume tus energías. Es posible que te sientas impotente e incapaz de controlar el caos emocional o práctico de tu hogar. Aquí es cuando posiblemente empiezas a buscar ayudar de afuera.

El sexo puede convertirse en un tema central y divisivo, en especial cuando la metanfetamina está involucrada. Un escenario común puede ser el siguiente: tu vida sexual comienza a desaparecer, el empieza a tener relaciones con otras personas o va más allá del acuerdo que tienen en vuestra relación abierta. Te puedes sentir ignorado(a) a nivel sexual o incluso manipulado(a) si tu pareja usa el sexo para "contentarse contigo" por algo que hizo o para probar que te ama aunque esté actuando como un imbécil. En última instancia, el sexo puede ser algo que se evita, niega o se usa como chantaje emocional.

Si te preocupa que con sus actividades sexuales puedan traer a casa el VIH o enfermedades de transmisión sexual, comienza a insistir en utilizar condones, que tener menos sexo anal y que someterse a pruebas con mayor frecuencia. Muchos hombres toman más riesgos sexuales cuando están bajo la influencia de las drogas o el alcohol, así que no hay duda que tus preocupaciones son razonables. Toma las medidas necesarias para protegerte.

Aceptar la realidad de las cosas: Tu capacidad para sobrellevar la situación con el tiempo es más fuerte y ahora puedes ver claramente la adicción. Poco a poco asumes una mayor parte de la responsabilidad del hogar, con los amigos o la familia, los compromisos y atiendes tus propias necesidades. Puedes soportar mejor sus mentiras y su negación y sentirte menos culpable al no creerle.

Este periodo a veces se convierte en la "etapa del ultimátum" Tu quieres ayudar, estar a su lado pero no puedes hacerlo de manera incondicional. Muchas parejas establecen límites (o por lo menos dejan de modificar los anteriores) y comienzan a prever un posible cambio o el fin de su relación.

Desenredar la situación: Ahora es cuando, el "nosotros" se convierte en "tú y yo" a medida que comienzas a verte cada vez más separado(a) de tu pareja o de su adicción. Muchos buscan un consejero, con o sin sus parejas, en el intento de detener la adicción o hacer frente a sus consecuencias. Podría ser útil trabajar con un consejero especializado y con experiencia en adicciones y que cada pareja tenga su propio terapeuta además de la consejería como pareja.

La pregunta ¿debería dejar a mi pareja? se convierte en una interrogante muy común. ¿Por cuánto tiempo intento ayudar y hasta que punto hasta ya no pueda más? Está claro que la respuesta es diferente en cada relación, sin embargo, existen dos situaciones en las que realmente deberías considerar la separación, aun si es de manera temporal:

  1. La adicción de tu pareja está causando que estés enfermo(a) y ya no eres la persona que eras antes. Tal vez te das cuenta que estás deprimido(a), te has alejado de tus amigos, no te dedicas a los pasatiempos divertidos que tenías antes, o tienes problemas en el trabajo porque estás distraído(a).
  2. Tu seguridad financiera, física o legal corre peligro. La violencia sexual o física jamás se debe tolerar.

Las adiciones pueden tener consecuencias legales y financieras desastrosas. Ten cuidado con los momentos de problemas serios y toma las medidas para protegerte en la medida de lo posible. Distanciarte puede resultar difícil, en especial, si sois copropietarios de una casa, compartís una cuenta bancario u otros bienes, puede ser mucho más crítico en estos casos. Ser copropietario es también un símbolo emocional de confianza y compromiso en la mayoría de las relaciones. Hablad con un profesional legal o financiero para recibir asesoría objetiva.

Algunos hombres sienten presión social para seguir en la relación. No quieren dar la impresión de que "no tienen corazón", o les preocupa lo que sus amigos dirían si abandonan la relación. ¿Y qué haces con todos los amigos que tu y tu pareja tienen? ¿Y si le tienes mucho cariño a su familia y ellos a ti? Por eso es importante confiar en tus instintos.

Muchos hombres han prolongado relaciones dolorosas al no creer en sus instintos de que algo estaba mal. Existen tantas maneras de convencerte a ti mismo de que tu instinto está equivocado. Tal vez estoy reaccionando de forma exagerada. Él me dijo que no se drogó anoche. Bueno yo también me comporté como un(a) idiota. No obstante, no importa lo que diga tu pareja o lo que estás pensando, tu instinto siempre te dirá cuando está no está bien. Escucha tu voz interior, confía y cree en ti misma. Si sientes que algo no está bien, probablemente tengas razón.

Reorganización: O bien te reconcilias con tu pareja en su proceso de recuperación o vuelvas a estructurar tu vida sin él. Si la relación se acaba, no significa que no hiciste todo lo que pudiste para que las cosas funcionaran. O que no hiciste lo correcto durante el proceso. La responsabilidad de la relación la comparten los dos de manera equitativa. Él es responsable de su adicción y del impacto que tiene en los demás. Eso no necesariamente va a disminuir el sentimiento de pérdida, traición o enojo, pero te podría ayudar a seguir adelante sabiendo que la decisión de marcharte fue la mejor por lo menos para ti.

Puede que tengas control sobre la dirección que toma la adicción en vuestra relación. Pero puedes sentir que tienes un mayor control si te distancias, ves lo que está sucediendo y tomas las medidas para enfrentar los desafíos a los que te estás enfrentando en este momento. Con el solo hecho de saber que las dudas, la confusión, la frustración o la desesperación que puedes estar sintiendo son comunes y aun previsibles te puede ayudar a volver a encontrar una perspectiva y sobrellevar la situación con un paso seguro.

CUIDARTE A TI MISMO

¿Cómo estás sobrellevando la situación? ¿Estás tomando o fumando más? ¿Estás faltando al trabajo? ¿Te estás distanciando de tus amigos porque estás muy ocupado con el estrés de la casa, tratando de esconder la adicción de tu pareja, o piensas que ya no quieren escuchar tus quejas sobre la situación? Estas son señales de advertencia que te estás perdiendo en la nube de polvo de la adicción de tu pareja.

Cuidarte puede significar inscribirte en una clase, reunirte con frecuencia con tus amigos cercanos, buscar un terapeuta o un grupo de apoyo en línea. No puedes ayudar a tu pareja o tu relación si comienzas a desmoronarte.

TRATAMIENTO Y LA VIDA DESPUÉS DE ESTE DESAFÍO

Una vez que inicie el proceso de recuperación, tu pareja pasará por una etapa de muchos cambios. Cambios de humor, cambios en la personalidad y energía física y más cambios de humor. Es posible que empiece a hablar de manera peculiar, usando palabras y frases nuevas que aprendió en tratamiento. Por lo general, este es un periodo muy alentador y prometedor, uno que requiere de mucho esfuerzo personal y ayuda de otros.

Tu pareja podría estar dedicando parte de su tiempo a las reuniones del grupo de apoyo y a establecer nuevas amistades que también están en recuperación. Si bien puedes sentirte contento(a) de que él esté progresando, también te podrías sentir celoso(a) de sus nuevos amigos en recuperación en quienes tu pareja podría depender más que en ti. "¿Cómo te pueden entender ellos mejor que yo cuando nosotros hemos estados juntos durante tanto tiempo?" No estás siendo reemplazado (a). Solamente las personas con adicciones pueden "entender" el problema en su totalidad y este tipo de perspicacia y experiencia compartida serán de mucho apoyo en la recuperación.

Después del tratamiento, puedes sentir ansiedad y un anhelo de que todo regrese a la normalidad o sentir que te mereces un poco más de atención después de todo lo que has pasado para apoyarlo. Otras veces tienes que ser paciente. Tienes que entender que tu pareja realmente necesita tiempo al inicio del proceso de recuperación para mantenerse enfocado en sus propias necesidades para evitar una recaída. No obstante, no tengas miedo de expresar tus sentimientos abiertamente. Parte del proceso de recuperación es aprender a comunicar las emociones de forma sincera y respetuosa. Tu recompensa de tener una relación mejor y más amorosa está a la vuelta de la esquina.

¿CAMBIARÁ NUESTRA RELACIÓN DESPUÉS DEL TRATAMIENTO?

Sí. La mayoría de las parejas no vuelven a sus vidas como si nada hubiera pasado. Desde un punto de vista más positivo, la comunicación podría mejorar: más transparencia, honestidad, frecuencia y sinceridad. Casi todas las personas concluyen el tratamiento con el deseo de seguir adelante para comenzar de cero y realizar cambios importantes. Claro que querrás compartir este optimismo.

Sin embargo, es probable que tú seas la persona a la que él más lastimó, y el dolor no desaparece inmediatamente. Es normal sentir un conflicto interno en cuanto al regreso de tu pareja, después del tratamiento, a tu vida. Por una parte estás contento(a) de verlo y que está mucho mejor, pero por otra, te acuerdas de la larga lista de promesas rotas, decepciones y sandeces. Tomará tiempo resolver este conflicto. No pretendas que no existe. Habla sobre el problema si lo sientes.

Tal vez la parte más difícil de reconstruir relaciones es volver a establecer la confianza. Claro que él quiere cambiar, compensarte por el daño y ser una buena pareja. Pero probablemente ha dicho esto antes un sinnúmero de veces, así que ¿por qué van a ser las cosas distintas esta vez? Una vez más, esta cautela la experimentan casi todas las parejas. Todas las palabras alentadoras no significan tanto como las acciones reales y tangibles. Y sin lugar a dudas, la primera vez que él no llegue a algún evento, o no llame cuando dijo que iba hacerlo, es muy probable que te empieces a preguntar inmediatamente si él está tomando o consumiendo drogas. Esto es muy normal.

UNA ÚLTIMA PALABRA

Después de leer esto, podrías tener la impresión de que no hay probabilidades de que tu relación sobreviva o prospere después de la adicción. No obstante, ese no es siempre el caso. Muchas relaciones salen fortalecidas con estos desafíos, y también podría ser el caso en tu relación. Sin embargo, se necesita de mucho trabajo por parte de ambos para llegar a ese punto. En cualquier caso, tú saldrás de este desafío, con un mejor conocimiento de tu identidad como persona y de lo que quieres y necesitas en una relación. Esta conciencia mayor aportará más autenticidad y plenitud en esta relación o en la próxima.

Escrito por Susan Kingston, consultora educadora con el equipo de Consumo de drogas y prevención del VIH, Salud Pública (Drug Use and HIV Prevention Team), Condado de Seattle & King. Correo electrónico: susan.kingston@metrokc.gov


   
 
           
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