Desde fuera, puede ser difícil explicar la adicción, puede ser frustrante y contrario a la lógica, especialmente cuando una persona cercana a ti tiene este problema. ¿Por cuánto tiempo te vas a mantener al margen mientras que ves a tu amigo(a) hacerse daño antes de intervenir? ¿Cómo puedo ayudar si no entiendo lo que está ocurriendo?
La adicción es una enfermedad crónica y como otras, puede ser tratada más fácilmente y con un mayor éxito si se reconoce de forma temprana. Aunque son los individuos los que tienen que tomar la decisión de dejar de consumir la droga por sí mismos, esto no quiere decir que tú no puedas hacer nada para hacer acelerar el proceso. Los mitos recurrentes como "no puedes hacer nada a menos que el alcohólico deje de beber" o "los drogadictos tienen que llegar al punto más bajo antes de pedir ayuda" son comunes pero no son ciertos. Los amigos y familiares pueden desempeñar un papel importante para motivar a los seres queridos a buscar ayuda.
Cuando estés listo para ayudar, podrías estar confundido con toda la asesoría contradictoria que existe. ¿Dejar que caiga hasta el punto más bajo o involucrarse ahora? ¿Mano dura o amor incondicional? ¿Una intervención sorpresa en la sala con todos sus amigos o un encuentro cariñoso cara a cara para tomar un café? ¿Cuál es la estrategia correcta?
Todos tienen distintas necesidades, diferentes estilos de comunicación, y razones por las cuales abusan de la metanfetamina, y disposición para abandonar la droga. Tú conoces la personalidad de tu amigo y podrías elegir la estrategia de ayuda que sería la más adecuada. Es probable que tengas que probar distintos enfoques antes de que algo funcione. Esta guía te ofrece un punto de partida.
ENTENDER UNA ADICCIÓN
Antes de que te pongas tu capa de superhéroe, sería bueno que reconocieras algunos puntos críticos sobre la adicción. En primer lugar, nadie piensa que se convertirá en un adicto. La línea entre consumir la droga de forma esporádica en fiestas y la adicción es compleja y difícil de predecir. La mayoría cruzan esta línea repentinamente y sin darse cuenta siquiera. Nuestra sociedad valora la fuerza de voluntar e independencia, y las personas normalmente piensan que pueden controlar sus comportamientos y manejar las consecuencias. Trata de no culpar a tu amigo por perder ese control.
En segundo lugar, el alcohol y las drogas causan cambios inmediatos y profundos en la química del cerebro lo que resulta en unas ansias intensas de placer y cambios de humor. Al mismo tiempo, el cerebro puede empezar a perder su capacidad para procesar la información y tomar decisiones eficaces. El cerebro de un adicto se transforma para elegir dosis grandes de placer (o alivio para el dolor) a expensas de las opciones de otras personas. Esto podría explicar por qué tu amigo continúa emborrachándose y tienen relaciones sexuales arriesgadas mientras que está drogado después de que tu amigo juró que no lo haría. El cerebro afectado por el consumo crónico de drogas o alcohol funciona de manera distinta. Así que hasta que él deje de consumir drogas, sus pensamientos, acciones y decisiones podría parecer irracionales y, francamente, estúpidas.
La adicción es biológica y psicológica. Mientras que el ciclo de síndrome de abstinencia-ansias-recompensa depende de los cambios en la química del cerebro, también está determinado por l profundas y con frecuencia complejas emociones. Con frecuencia, les llamamos a éstos nuestros "problemas" y podrían incluir toda una gama de ellos, desde una baja autoestima, homofobia interna hasta una depresión grave o trastornos de ansiedad. No des por sentado que puede a reaccionar y dejar atrás sus problemas con la receta médica apropiada o con un par de sesiones de terapia.
Por último, el término "adicto" tiene mayormente una connotación negativa en nuestra sociedad. En tanto que una filosofía basada en 12 pasos insiste que reconocer públicamente que la persona es un adicto es un paso crítico y liberador hacia la recuperación, la mayoría de las personas asocian el término con el fracaso, la vergüenza, la delincuencia y una desatención personal irresponsable. Es difícil cargar con este tipo de etiqueta. Así que no insistas que tu amigo cargue con esta etiqueta. Para comenzar, es suficiente que él acepte que tiene un problema. El nombre que le de al problema (adicción, dependencia, momentos difíciles) no es tan importante.
HORA DE CONVERSAR
Es posible que sientas ansiedad al saber que tienes que hablar con un amigo sobre su abuso de las drogas o el consumo de alcohol. ¿Cómo reaccionará? ¿Pensará que estoy entrometiéndome o siendo impertinente? ¿Qué pasa si se aleja mi? Estos son temores comunes, pero vale la pena hacerles frente cuando se trata de su salud y tu relación. De hecho tal vez él está esperando a que tú digas algo, ya que tiene miedo a tratar el tema. Merece la pena correr el riesgo.
Nunca es fácil tener esta conversación. Y cuando la tengas, probablemente tu amigo se sienta incómodo y apenado. Es posible que se enoje o lo niegue todo. A menudo, acusamos a las personas de "estar ciegas" cuando aparentemente no quieren darse cuenta de lo que está sucediendo. Sin embargo, el silencio o un rechazo rotundo no son siempre una señal firme de que una persona sea consciente de su problema. Es posible que sea su manera de manejar una situación emocional amenazante. La mayoría de las personas que tienen problemas relacionados con el abuso de drogas o de alcohol saben hasta cierto punto que las cosas no van bien. Aunque tu amigo no lo admita abiertamente, es posible que lo sienta o que muy dentro tenga miedo de que eso esté ocurriendo.
A continuación te presentamos algunas sugerencias sobre cómo llevar a cabo la "conversación".
Here are some suggestions on having "the talk:"
- Antes que nada, haz un plan. ¿Qué quieres decir? ¿Cuál es tu objetivo? Si escribes lo que estás pensando es posible que puedas organizar una estrategia y sentirte más tranquilo.
- Elija el momento adecuado. Evita hacerlo cuando él esté ebrio o cuando esté muy cansado y de malhumor después de haber estado drogado. Sería mejor hacerlo después del uso fuerte de drogas o alcohol, cuando él esté experimentando un conflicto interno sobre su comportamiento.
- No empieces acusándole de ser un drogadicto o un alcohólico. Hazle saber que realmente te interesas por su bienestar y vuestra relación; y que últimamente las cosas han cambiado.
- Habla de comportamientos específicos o de cambios que tienen que ver contigo. "Estoy preocupado por que has bajado de peso" o "nunca antes habías tenido relaciones sexuales sin protección", o "cuando me prometiste que cenaríamos juntos y nunca llegaste, me sentí decepcionado".
- Habla sobre el impacto que tiene la bebida o la droga en lo que él más quiere: su carrera, sus hijos, su relación, etc. A él le podría realmente importar cómo el problema puede afectar a las personas más allegadas.
- No le des sermones sobre los futuros riesgos para su salud. La mayoría de las personas ya saben que las drogas y el alcohol son malos para su cuerpo. La adicción obliga a la persona a tener una orientación de "aquí y ahora"; con frecuencia, las personas no pueden pensar en el futuro y tienen una imagen distorsionada del pasado. En su lugar, céntrate en los comportamientos y consecuencias que están sucediendo ahora mismo.
- Toma en cuenta el tono que estás usando. Si te sientes frustrado(a), triste o molesto(a), dilo de manera sincera pero sin enojo.
- Permite que él responda. Es normal que se enoje o actúe de manera defensiva. Dale tiempo para procesar esas emociones.
- Desde el inicio, explícale que aunque no te gusta su comportamiento o sus decisiones, todavía lo aprecias. Resalta las cualidades que todavía aprecias. Estas cualidades positivas podrían convertirse en fortalezas clave para él durante estos momentos difíciles.
- Lleva una lista de recursos. Si te ofreces a acompañarlo para solicitar ayudar, cumple tu promesa si él te lo pide.
YA HABLAMOS Y ¿AHORA QUÉ?
¿Y si no está listo para recibir ayuda? No te desanimes o te lo tomes a mal. Hazle saber a tu amigo que cuando él esté listo para pedir ayuda, tú estarás allí. No pienses que no presentaste tus argumentos. Sembraste una semilla de recuperación que probablemente crecerá cuando menos te lo esperes. El objetivo no es "rescatar" a tu amigo de su problema. Tu papel es el de maximizar las probabilidades de que él pida ayuda, sin perder el objetivo en el camino.
Mientras tanto, ten cuidado y evita centrarte su comportamiento. Puedes encontrarte reaccionando al comportamiento de tu amigo al concentrarte en él, en lo que hace, a dónde va, y cuánto bebe. Es probable que hasta trates de controlar su consumo de drogas, tal vez guardando su tarjeta de débito. Sin embargo, cuando te involucras tanto normalmente terminas sintiéndote frustrado y tu amigo sentirá que no puedes confiar en él. Esto lo único que puede tener como resultado es un conflicto.
El otro extremo de la gama de reacciones sería permitirle o sobreproteger a tu amigo de las consecuencias negativas de su adicción. No lo protejas. Necesita experimentar las desventajas de su consumo de drogas o de alcohol aun si es difícil ver lo que sucede. Recuerda que el hecho de que consuma drogas no es culpa tuya y tú no eres responsable de sus luchas o éxitos en el proceso de recuperación. Lo único que tú puedes hacer es hablar abiertamente con él, demostrarle tu cariño y estimular pasos positivos. Ayudar a un ser querido que tiene un problema con las drogas es trabajo arduo. Busca apoyo si te sientes desanimado. Habla con otro amigo, consejero, colega de trabajo, etc. Muchos encuentran ayuda en grupos especiales de apoyo para amigos y familiares como alcohólicos anónimos.
Por último, tú debes ser el modelo a seguir que deseas ver en tu amigo. No bebas o consumas drogas cuando estés con un amigo que deseas que deje estos hábitos. Si uno de los principales aspectos de tu relación con esta persona ha sido la droga o el alcohol, por ejemplo, salir con amigos que les gusta la fiesta, o tenéis la costumbre de tomar unos cócteles juntos, es mejor volver a examinar qué hacéis durante el tiempo que pasáis juntos. Luego trata de buscar actividades distintas, como salir a caminar o asistir a eventos culturales.
Puede ser difícil querer y apoyar a una persona que rompe sus promesas, pide dinero prestado y no lo devuelve, y dedica más tiempo a drogarse con otros que a pasar tiempo contigo. El día llegará cuando, especialmente después de intentar ayudar a tu amigo varias veces, tú necesitas alejarte de la situación. Es difícil hacerlo, pero a veces perder provisionalmente a las personas que uno quiere es lo que lo se tiene que hacer para no perderlas a la larga.
Decide cuánto estás dispuesto a soportar. Déjale saber a tu amigo lo que pasará si te empuja a este límite. Y decidas lo que decidas, cúmplelo. Es importante alejarse si su adicción amenaza tu seguridad o bienestar. Rara vez alejarse de la situación parece una "buena" opción, pero puedes sentir que es la "mejor" opción. Confía en tus instintos.
¿DEBO DE PRESIONAR CON LA IDEA DE TRATAMIENTO? ¿ACASO ES LA ÚNICA SOLUCIÓN?
En nuestra cultura, basada en la autoayuda, muchos de nosotros buscamos soluciones a nuestros problemas en Barnes & Nobles o en el Internet antes de llamar a un verdadero profesional. Es probable que aceptar a someterse a tratamiento no sea la primera opción de tu amigo.
Muchas personas con problemas de adicción te dirán que fastidiar a la persona rara vez funciona. Con frecuencia, cuanto más presiones a tu amigo a que reduzca su consumo o lo abandone por completo, más probable que niegue que tiene un problema. No todos necesitan tratamiento. Algunos pueden abandonar las drogas o el alcohol con el apoyo de grupos o de un terapeuta. Otros necesitan una mayor estructura. Sin embargo, al principio casi todos intentan controlar por su cuenta el consumo de drogas o de alcohol. Someterse a un programa formal de tratamiento podría ser el "último recurso" de una serie de pasos o intentos para dejar las drogas o el alcohol.
Existen distintas clases de tratamiento que varían en intensidad, duración y costo. En realidad, las opciones de tratamiento normalmente se ven determinadas por la forma de pago.
Para obtener más información sobre los tipos de tratamientos y las opciones de financiación, llame a la línea telefónica de Alcohol and Drug Helpline o Community Information Hotline.
TRATAMIENTO Y RECUPERACIÓN
Este es un periodo tanto de esperanza como de estrés, las siguientes sugerencias pueden ser útiles durante este periodo:
- Espera cambios en la personalidad. Los cambios de humor son frecuentes al inicio de la recuperación. Tu amigo podría comenzar a actuar y hablar distinto a medida que aprende a relacionarse consigo mismo y con los demás de maneras diferentes y saludables; se paciente.
- Descubrirás que es probable que tu amigo sea más sensible a ciertas cosas que antes no le habían molestado o a cosas que le provocaban. Si no estás seguro si algo está bien, solo tienes que preguntar.
- Especialmente al inicio del proceso de recuperación, las personas con frecuencia tienen la sensación de que su familia y amigos están observando cada movimiento, esperando la primera señal de una recaída. Es difícil vivir bajo un microscopio, así que dale a tu amigo espacio y privacidad.
- Después del tratamiento, tu amigo se podría sentir aburrido. O le preocupa el hecho de que sin las drogas y el alcohol se ha convertido en un individuo aburrido. Este es un buen momento para descubrir nuevos intereses. Apuntaros juntos a un gimnasio, o llévale a que se haga un cambio en su corte de pelo.
- Coméntale con frecuencia que reconoces el gran esfuerzo que está haciendo. Recuérdale lo orgulloso que estás de él. Si estás contento con el progreso que ves, ¡díselo!
- A veces, tu amigo podría estar tan enfocado en su recuperación que no tiene tiempo para nada más. En otros momentos, tu amigo podría sentirse cansado con el proceso de recuperación y necesite sentirse como nuevo a través de otros intereses. Sigue su ejemplo.
- No menciones su recuperación en cada conversación. De vez en cuando él necesitará tomarse un descanso y dejar de hablar del proceso de recuperación. Recuerda que esta adicción es solo parte de su identidad. Presta atención a los otros aspectos de su persona.
Y POR ÚLTIMO, LA PALABRA "R"
Sí, es probable que tu amigo sufra una recaída. Aunque éstas puedan ser desalentadoras y dolorosas, los resbalones ocasionales o darse una panzada total al volver a consumir drogas o alcohol son en realidad experiencias valiosas en el proceso a largo plazo. A veces lo mejor para la recuperación es una buena recaída. Así es como aprendes acerca de tus necesidades, tus límites y tus fortalezas para volver ponerte de pie.
Si tu amigo sufre una recaída, no quiere decir que tiene que empezar desde el principio, que tus esfuerzos y apoyo han sido una pérdida de tiempo. Tienes que entender que tal vez tu amigo tenga que intentarlo varias veces antes de dejar de consumir drogas o alcohol de manera permanente. Esto es lo que sucede en el caso de la mayoría de las personas.
A veces es la propia presión por obtener resultados satisfactorios en el proceso de recuperación que abruma a las personas y provoca una recaída. Las personas deciden tomar y a drogarse como una manera de sobrellevar el estrés y sentimientos desagradables. Y nada puede ser más desagradable y estresante que el proceso de recuperación, todo lo que tiene que ver con "estar en sintonía con tus sentimientos" y las grandes expectativas de los demás. No es raro para las personas en proceso de recuperación se digan, "apúrate y sufre una recaída" solo para romper con esta presión, sufrir una recaída y seguir adelante.
¿Y te acuerdas de los intentos previos para dejar de consumir drogas o alcohol? Con el tiempo, todos esos fracasos realmente afectan la confianza en la persona. Para las personas que luchan con adicciones es difícil creer en sí mismos, especialmente durante y después de una recaída. Así que aunque sientas que no hay esperanza, no puedes actuar de esa manera. Tu amigo realmente necesita un(a) animador(a) entusiasta porque él probablemente por dentro está echándose la culpa más de lo que tu crees. Anímalo a seguir intentándolo y recuérdale sus logros pasados.
Ahora bien, a decir verdad para cuando tu amigo haya empezado con el tratamiento, tú probablemente estés a punto de volverte loco(a). Así que si tu amigo sufre una recaída después de todo lo has vivido, no es para menos que tú te sientas enojado, como si se hubieran aprovechado de ti, o sencillamente "no puedes más". La clave es mantener la mira en el proceso de su recuperación y no la parte del proceso de recuperación en que se encuentra hoy. Las cosas van a cambiar.
CONCLUSIÓN
Por supuesto que es mucho más fácil decirlo que hacerlo. A nivel intelectual, entiendes que la adicción es compleja. Sabes que no puedes obligar a tu amigo a cambiar. Sabes que no te deberías echar la culpa. Reconoces que sus problemas son suyos y los tuyos son tuyos. Sin embargo a veces tu reacciones y emociones no siguen esta manera de pensar. Y está bien. La adicción tampoco es muy lógica y racional. Así que no dudes de que estás haciendo lo mejor que puedes. Y que tu amigo está haciendo lo mejor que puede. A largo plazo, es muy probable que te sorprendan los resultados.
Escrito por Susan Kingston, consultora educadora con el equipo de Consumo de drogas y prevención del VIH, Salud Pública (Drug Use and HIV Prevention Team), Condado de Seattle & King. Correo electrónico: susan.kingston@metrokc.gov
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